Nuca cargada, hombros rígidos y migrañas tensionales
El estrés acumulado, las malas posturas frente a las pantallas o el cansancio después de un día duro hacen que los músculos del cuello se contraigan. Esa tensión comprime los vasos sanguíneos, reduce el flujo de oxígeno y presiona los nervios cervicales.
El resultado son dolores de cabeza, sensación de fatiga, rigidez que limita el movimiento y noches sin dormir bien. Cuanto más tiempo pasa, más cuesta deshacer la contractura.






